¿No os pasa que incluso cuando sois felices y conscientes de ello en realidad lo vivís como una promesa de felicidad?, como si incluso en ese momento estuviérais en la puerta que conduce a ese estado pero no en él. Y podéis ver la felicidad al otro lado, podéis veros felices pero no estáis allí. Estáis aquí.
Yo creo que toda mi vida me la he pasado viviendo al lado del tío que vive mi vida. Muy cerca de su cara pero nunca dentro.
martes, 26 de junio de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
I am not I,too...
ResponderEliminarcreo que es debido al tiempo que por serlo no se detiene nunca, que hace siempre que vivamos dos dècimas atascados atràs, como lo que tarda la luz del sol en llegar a la tierra, como la velocidad del sonido, que no es zas. Es el efecto felicidad programada, digo, y eso probablemente hace que seas más feliz por is viendo llegar la ola, no te la encuentras ya encima to mojao de felicidad, la vas viendo llegar por los siglos de los siglos (llegaremos a tocarla en cuanto vivamos el carpe diem, tengo que pensar..)
ResponderEliminarLA FELICIDAD ES UN ESTADO PERMANENTE DE AMOR, TOMANDO CONCIENCIA DE LO QUE AMAS Y COMPARTES ERES FELIZ.
ResponderEliminarEn aquel preciso momento el hombre se dijo:
ResponderEliminarqué no daría por la dicha
de estar a tu lado en Islandia
bajo el gran día inmóvil
y de compartir el ahora
como se comparte la música
o el sabor de una fruta.
En aquel momento
el hombre estaba junto a ella en Islandia.
Jorge Luis Borges, La Cifra (1981)
Brugueritas aparte, sí, es así.
ResponderEliminar